Si llegaste aquí es porque ya sabes qué es un NAS y, con suerte, evitaste los errores de la guía de compra. Bien. Ahora la caja está sobre la mesa y la pregunta real es: ¿y ahora qué pulso?

No hace falta convertirte en administrador de sistemas. Solo necesitas un orden claro: encender, crear el volumen donde vivirán tus datos, instalar Docker (la base de casi todo lo que enseñamos en Privutx) y dejar una copia de seguridad mínima. Eso es todo lo que cubre esta guía.

El objetivo de estos 30 minutos no es tener un NAS perfecto. Es tener un NAS funcionando para que el siguiente artículo — Immich, Nextcloud, lo que elijas — tenga sentido.

Antes de encender: tres comprobaciones rápidas

  • Cable de red al router, no al módem suelto si puedes evitarlo. El NAS necesita estar en la misma red que el resto de dispositivos.
  • Discos bien encajados y escuchados al arrancar (un zumbido suave, no clacs metálicos).
  • Un PC en la misma WiFi para abrir el panel de administración. El móvil vale, pero la primera vez es más cómodo en pantalla grande.

Los 30 minutos en Synology (DSM)

Esta sección asume un Synology recién sacado de la caja — que es lo que recomendamos en la guía de compra. Los nombres exactos pueden variar un poco según la versión de DSM, pero el flujo es siempre el mismo.

01

Enciende y encuentra el NAS en la red

Conecta la alimentación. Espera un par de minutos: la luz de estado parpadeará y luego se quedará fija. Abre el navegador en tu PC y prueba una de estas opciones:

Opción A: ve a find.synology.com — te muestra los NAS de tu red.
Opción B: instala Synology Assistant (Windows/Mac) desde la web de Synology.
Opción C: mira en el router la IP que le ha asignado y entra a http://192.168.x.x:5000.

Cuando lo veas, pulsa Conectar y empieza el asistente de instalación de DSM si es la primera vez.

02

Crea tu cuenta de administrador

El asistente te pide un usuario y contraseña. Usa algo que recuerdes y guarda la contraseña en un gestor — no en un post-it. Desactiva la cuenta «admin» por defecto si el asistente te lo ofrece: es buena práctica usar solo tu usuario personal con permisos de administrador.

03

Crea el volumen (donde viven tus archivos)

El asistente te guía para formatear los discos. En casi todos los casos domésticos elige Synology Hybrid RAID (SHR): es la opción más flexible si más adelante añades otro disco sin rehacer todo.

Con dos discos, SHR te da el espacio de uno mientras el otro actúa como redundancia: si un disco falla, no pierdes nada. Con un solo disco, SHR no protege — pero puedes empezar así y ampliar después.

El formateo tarda entre 10 y 40 minutos según el tamaño. Puedes seguir leyendo mientras termina, pero no apagues el NAS.

04

Crea una carpeta compartida

Cuando DSM esté listo, abre Panel de control → Carpeta compartida → Crear. Llámala, por ejemplo, datos o privutx. Aquí guardarás fotos, documentos y carpetas de Docker más adelante.

Marca la opción de cifrado solo si entiendes que sin la contraseña de cifrado no hay recuperación. Para la mayoría, en la primera semana, sin cifrado de volumen está bien — ya estás en tu red local.

05

Instala Container Manager (Docker)

Abre el Centro de paquetes, busca Container Manager (antes se llamaba Docker) e instálalo. Espera a que termine.

Sin este paso no podrás seguir las guías de Immich, Nextcloud, Ollama ni casi nada de Privutx. Es el equivalente a tener la «app store» de servicios self-hosted.

Comprueba que funciona: abre Container Manager. Si ves la pantalla de inicio sin errores, listo.

06

Deja una copia de seguridad mínima

Un NAS sin backup es solo un disco más que puede romperse. No hace falta montar la regla 3-2-1 entera hoy, pero sí una copia fuera del volumen principal:

Conecta un disco USB (si tu modelo tiene puerto) y programa Hyper Backup una vez a la semana, o copia manualmente la carpeta compartida a un disco externo que desconectes después.

Es aburrido. También es lo que separa un susto de una tragedia.

07

Prueba que todo responde

Desde el PC, abre el explorador de archivos y conecta a la IP del NAS (en Windows: \\192.168.x.x · en Mac: smb://192.168.x.x). Crea un archivo de prueba dentro de tu carpeta compartida.

Si ves el archivo desde el ordenador, tu NAS ya es útil. No es un adorno en el salón: es almacenamiento tuyo, en tu red, funcionando.

Cronómetro real

El asistente inicial y el formateo del volumen son lo que más tarda — a veces superan los 30 minutos solo por eso. Lo que importa es el orden: cuando termines los siete pasos, Docker está instalado y has tocado tus archivos desde el PC. Eso es «NAS en marcha», aunque el reloj marque 45 minutos.

Si tienes TrueNAS (o piensas montarlo)

TrueNAS sigue la misma lógica con otros nombres: instalas el sistema en un USB o SSD interno, creas un pool con tus discos (ZFS), creas un dataset compartido y activas SMB para acceder desde el PC. Docker en TrueNAS Scale se gestiona con Apps desde la interfaz web.

No vamos a duplicar aquí un manual entero de TrueNAS — el público de Privutx suele empezar con Synology por la curva de aprendizaje. Si tu hardware es TrueNAS, los pasos equivalentes son: pool → share → apps/Docker → backup. El resto de guías (Immich, Tailscale, etc.) funcionan igual una vez Docker esté disponible.

Qué montar ahora (elige una ruta)

Ya tienes la base. A partir de aquí no hay un único camino correcto — depende de qué quieras recuperar primero:

  • Fotos: Immich paso a paso — la ruta más pedida.
  • Documentos: Nextcloud en casa.
  • Copias en serio: Regla 3-2-1 antes de llenar el NAS de recuerdos irreplaceables.
  • Ampliar discos pronto: cuando compres otro HDD, lee antes sobre discos CMR vs SMR (próximo artículo del calendario).

Lo que te llevas de este artículo

  • Encender, localizar el NAS en la red y completar el asistente de DSM.
  • Crear volumen SHR y al menos una carpeta compartida.
  • Instalar Container Manager — imprescindible para el resto de guías Privutx.
  • Dejar una copia de seguridad mínima el mismo día que configuras.
  • Probar acceso desde el PC antes de instalar Immich, Nextcloud u otra cosa.